¡Que te vas a herniar!

21 octubre, 2008

Abran bien sus pupilas y contemplen en acción al compañero con quien he tenido el honor de compartir la carga de trabajo. Ahí esta el tío, dándolo todo; qué gran ejemplo de diligencia, esfuerzo y perseverancia. Y es que ya sabemos el trabajo dignifica y el compañero en cuestión es muy digno, de hecho, yo diría que es más digno de nadie. Abrumado ante tanta laboriosidad, yo no hago más que decirle “pero hombre, para ya, que te vas a herniar”, sin embargo, él ni se inmuta y sigue firme en su puesto, dándome toda una lección de clase y pundonor, ¡qué grandeza!.

Por otra parte, he de decir, que desde esta semana la situación ha cambiado, tras una intensa charla con el jefe del departamento sobre mi sorprendente y enorme parecido con el pito de un sereno.