Tierra de nadie

20 julio, 2008

Esta es la fachada de mis dependencias. Como pueden observar no hay elemento distintivo alguno (si se fijan bien se nota que lo hubo y fue quitado) y como todo en esta vida, hay un porqué. Las diferentes administraciones tienen la curiosa costumbre de cederse locales e instalaciones entre sí por un amplio número de años. En este caso, finaliza el plazo y la administración cedente no se acuerda; por otro lado está la administración que recibe el local (la mía), que sí se acuerda pero no quiere devolverlo. Así que mi administración ha optado por callarse y quitar el cartel identificativo para no llamar la atención y seguir quedándose el local, con una picaresca que deja en bragas al Lazarillo de Tormes. Por supuesto, ya pueden imaginar qué departamento está ubicado en dicho local. Efectivamente, el mío. De manera que mientras estamos en esta situación de okupas administrativos, despistados viandantes, ante la falta de señalización (menos mal que no atendemos público),acuden pensando que somos una academia de idiomas, o algo por estilo. En fin, …