Sin cartones no hay paraíso

7 julio, 2008

¿Qué puedo contar a quienes siguen mi friki-periplo administrativo sobre mi particular relación con los cartones?. Pues basta decir que la historia se repite, el flautista de Hamelín de los cartones ataca de nuevo.

Me llevaron hacia el nuevo despacho, se abrió la puerta … y allí estaban, inmutables compañeros fieles, por supuesto, y como viene siendo tradición, vacíos pero de importancia fundamental que impiden sean arrojados a la basura. Los ojos se me empañaron de lágrimas por la emoción, esa acogedora y cálida sensación de basurero administrativo me resultaba familiar …, seguía estando en casa, como en un extraño bucle sin fin, … sigo en la élite, en la vanguardia del prestigio, la elegancia y la modernidad, en definitiva,  sigo siendo un FUNCIONATA PRINGAO.

P.D.: El nuevo destino no alcanza los niveles de hediondez, tercermundismo y putrefacción administrativa que el anterior. Al César lo que es del César. Aunque ello no implica que esté exento de frikismos y cutreces varias, de las que iré aportando fiel testimonio.

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