La mesita de noche

17 febrero, 2008

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Ya he sido trasladado a mi nueva ubicación (ver post anterior). En el nuevo despacho de Pin y Pón, diseñado para una persona, ahora vamos 3. Dado que somos un departamento jerarquizado: 1 representante de la nobleza viejuna, 1 plebeyo joven (yo) y 1 esclavo subcontratado; se ha procedido a resolver el problema medievalmente, es decir, cada cual recibe lo que le corresponde según su clase. Así, el de más trienios lo conserva todo tal y como estaba, yo, en cambio he recibido una coqueta mesita, un pelín más grande que una mesita de noche, estilo Luis XVI (por lo vieja que es), con contrachapado imitación pino carrasco, que posiblemente la conviertan en algo único, pues se trata de la mesa más fea e incómoda del mundo. Dadas sus dimensiones, he de juntar las piernas, de manera que cuando llevas mucho rato así los testículos sufren, por lo que probablemente me vea en la tesitura de amputarlos por el bien de la Administración. En cuanto al subcontratado (ahora está provisionalmente en otras dependencias), como no cabe, todo apunta a que será exterminado. Nótese el salomonismo de la Administración en su toma de decisiones.