WordPress, el becerro de oro

10 Junio, 2008

Ahora resulta que el número de comentarios de cada post no aparece. Sin pinchas en “comentarios” ya salen, pero la impresión inicial es que puede parecer que no hay comentarios o que los borro todos. Sólo quiero dejar claro que no tengo nada que ver con esto, ha sido decisión unilateral de WordPress, sin previo aviso y no sé si es una medida temporal por razones de mantenimiento o es permanente (aclaro que uso la versión gratuita para pobretones, más que nada por humildad).

Tras el chasco con Blog.com (lento, petaba e insertar una foto era toda una odisea) me pasé a WordPress tras las grandes loas y alabanzas generalizadas. Pues bien, ¡yo no te rendiré culto y adoración, falsa deidad blogueril!, así que si esto sigue así, ya le he echado el ojo nireblog, que es lo vienen usando Alorza y sus compinches de Administraciones en Red. La red es demasiado extensa como para depender de nadie.

Si hay alguien que sepa algo sobre esto o quiera recomendar otra plataforma bloguera, prometo estarle agradecido.


Far West

5 Junio, 2008

Sinceramente, cada vez estoy más convencido de que trabajo en un universo paralelo, una especie de puerta hacia otra dimensión surrealista … y es que el otro día, ante la perplejidad de quienes lo contemplaron, aparece por delante del acceso a las dependencias administrativas un burro galopando arrastrando a una persona inconsciente por el suelo, como si del lejano Oeste se tratase. El guarda jurado, tras comprender que no era ficción lo que estaba viendo, logró frenar al burro haciendo aspavientos y llamó a la ambulancia.

Al parecer, (os recuerdo que mi sede está a las afueras de la gran ciudad, en mitad de la nada) aprovechando que era un bello día de primavera, el sujeto en cuestión opta por dar un agradable paseo en burro, pero en un momento dado, pierde el equilibrio, cae y queda inconsciente con un pie enganchado en el estribo, de modo que el burro se puso a correr arrastrando su humana carga por el suelo hasta llegar a las dependencias administrativas. Afortunadamente, la vida del paseante no corre peligro, aunque si se ha hecho heridas muy dolorosas en la espalda y cabeza por efecto del arrastramiento.

En fin, esto es lo que hay, y así os lo cuento.


El Señor de los Cartones

30 Mayo, 2008

Los que se dejan caer por estos lares ya conocerán de mi especial vínculo con el universo cartonil; un par de muestras aquí y aquí. Y está claro que ahora no iba a ser menos. Ha sido desaparecer la impresora (ver post anterior) y ocupar rápidamente su lugar una flamante y enorme caja cartón a cuya inmutable presencia, en vista de las experiencias anteriores, tendremos que acostumbrarnos en los próximos trienios. Por supuesto, ya se ha dicho que no la tiremos pues es de vital utilidad. ¡Qué gran verdad!, no veas como realza la decoración de la oficina; lo puedo ver en los fascinados ojos de los ciudadanos que admirados ante esta imagen de Administración moderna y cartonera piensan “Ojalá tuviera yo una caja así en mi salón”, pero este privilegio no está al alcance de cualquiera, hay que estudiar muchas horas y aprobar unas oposiciones para vivir esta experiencia mística de vertedero administrativo.


Adiós impresora, adiós

16 Mayo, 2008

Apréciese en la foto el pedazo de impresora (tecnología punta, oiga) que tenemos en el departamento. No se trata de nanotecnología, así que dejen ya de buscar en la foto que no hay nada, era simple ironía. Y es que uno de los pocos privilegios que teníamos por aquí era una impresora ¡A COLOR!. Rápido se corrió la voz y pasó lo que tenía que pasar … apareció el gran jefe y dijo que nuestra impresora era de vital importancia para otro departamento donde ya contaban con una en blanco y negro, así que haciendo gala de nuestras grandes influencias con las alturas, ahora imprimimos en red y el otro departamento pasa a tener 2 impresoras.

Pero yo lo comprendo. Seamos realistas, era algo necesario, … esas fotos con la familia de picnic, los niños con la abuela comiendo tortilla de patatas, lucen mucho mejor a color que en blanco y negro. Así, las paredes del otro departamento rebosan glamour a espuertas, gracias a todas esas fotos de familiares oriundos de Mordor, que nuestra ex-impresora se encarga de elaborar.

Nosotros, por nuestra parte, estamos encantados con tener que ir a otros despachos cada vez que imprimos un papel, con la consiguiente cara de júbilo de los compañeros que consideran el tóner y papel como “su tessoooorooo”.


Milana bonita

12 Mayo, 2008

No quiero parecer antiecologista, quizás sea cosa del cambio climático, pero el caso es que este año las dependencias administrativas están plagadas de unos pajarracos negros similares a los cuervos, pero algo más pequeños. Están por todos lados y no temen a los humanos, anidando en los sitios más insospechados, como por ejemplo en el macetón que hay a la entrada de un edificio (ver foto).

Uno deja volar la imaginación y por un momento puede sentirse protagonista de películas de culto como Los Pájaros de Hitchcock, El Cuervo, o alguna de terror gótico, …., aunque a mí realmente la que me viene a la cabeza es “Los Santos Inocentes” que es lo que más le pega a nuestra querida Administración, con los jefes haciendo de señoritos y yo como un auténtico Azarías administrativo, orinándome en las manos para que no se agrieten de darle a las teclas del ordenador. Así que, el otro día vi al grajo que salíó del nido de la entrada y se posó en el tejado, me miró fijamente, y yo no pude evitar lanzar a grito pelao: “¡Kiaaaa!, Milana Bonita, Milana Bonita”.

Evidentemente, el pájaro pasó de mí y no me hizo ni puñetero caso, pero a cambio he visto acrecentada mi envidiable reputación de tarado ante mis compañeros.


Abejas

30 Abril, 2008

La llegada de un tiempo más caluroso y la ubicación de mi sede administrativa a las afueras, en mitad de la nada, ha provocado el despertar de la fauna que pulula por aquí, como ya sabrán por posts anteriores. Así que, si en el anterior despacho hubo avispas, ahora toca abejas.

Tenemos la costumbre de dejar una pequeña rajita abierta en la ventana a la hora de irnos para que se ventile el zulo administrativo en el que estamos atrapados. Pues bien, hoy nos han pedido que cerremos, pues unas pizpiretas abejas no han tenido mejor cosa que hacer que construir un panal cerca de nuestra ventana, y con el frío de la noche entran y se propagan por el edificio. Me da por hablar con el ordenanza sobre cómo solucionar problema; me mira como un hombre rudo de campo mira a una maricona de ciudad y dice: “Eso, a primera hora, se coge con la mano y luego le das un pisotón, porque con el fresco no hacen nada”. Yo me doy a valer y pongo cara de “¿cómo no he caído antes?, lo haré un día de estos”, pero la verdad es que esto de coger panales como si fueran tomates no me cuadra, si Dios les dio aguijón sería por algo, digo yo; aunque quizás me vea obligado a hacerlo por la peste y asfixia que pueden derivar de tener la ventana cerrada todo el rato. En tal caso, demostraré mi hombría untándome el panal por el pecho como si fuera Vicks Vaporup, e incluso por otras partes del cuerpo, pues tengo entendido que la jalea real es extraordinaria.   


Esto es lo que hay

25 Abril, 2008

El amiguete Ozé me suelta en toda la cara un bofetón de sórdida realidad administrativa. Se trata de una noticia que refleja como un funcionario de correos ha sido ubicado en el water por falta de espacio. En estos tiempos de administración eléctronica y modernización, en los que HAL9000 es superado ampliamente por el Pentium 4; esto es lo que hay.

La situación es de tal grandeza, que merece que nos dentegamos un momento a escenificarla en nuestra cabeza. Ese funcionario sentado en la taza, como un rey en su trono, con la escobilla en una mano y los expedientes en la otra, consciente del honor que supone tener la ventaja de poder trabajar a la par que defecar. Esto es el sumun de la elegancia y el saber estar. Loados sean los altos cargos por tan genial idea.

¿Y qué me dicen de los ciudadanos?. Nunca las palabras “servicio público” tuvieron una dimensión tan apropiada. Siempre se ha buscado la cercanía con el administrado y ¿acaso hay algo más íntimo y cercano que compartir el momento fecal?. El ciudadano saldrá admirado ante esta oda al buen gusto y máxima expresión del macgyverismo, pues esta curiosa mezcla de conceptos: fecalidad y Administración, water y trabajo, mierda y expedientes, orines y trámites, …. aporta un toque naíf a nuestra siempre innovadora Administración.

Por último, sólo resta rendir fervoroso homenaje a dos colectivos: por un lado están los jefes y jefecillos que saben bien como motivar al personal (a cometer asesinatos), escupiendo sobre ese extraño y desconocido concepto para ellos que es la dignidad del trabajador, por otro lado, pido un responso para los sindicatos, por demostrar que están más muertos que nunca.


El pendrive

17 Abril, 2008

Acompaño al nuevo informático y su inseparable mochila a un despacho para que instale unos parches de seguridad. Hasta aquí todo normal, aunque conviene precisar que el informático gozaba de una envidiable combinación de catarro y alergia.

Una vez llegamos a nuestro destino, el informático urga en los bolsillos de su mochila. Está recién llegado, quiere causar buena impresión y se pone algo nervioso buscando el pendrive donde está el software que necesitamos; palpa con la mano en el interior de la mochila, nota algo pequeño y rectangular. “Lo encontré”, dice aliviado, lo saca y aparece lo que veis en la foto …. (Nota aclaratoria: se trata de un librillo de papel de fumar, habitualmente utilizado para liar cigarros de la risa).

Dado que la reinserción del descarriado es una máxima a tener en cuenta, la cosa no llegó a mayores; con la firme esperanza de que un día de estos el informático no se acabe fumando por despiste el verdadero pendrive.


El funcionario sin lágrimas

1 Abril, 2008

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Desde que estamos en la nueva ubicación, se da el símpático hecho de que mi compañero y yo tenemos los ojos inyectados en sangre como si nos hubiéramos fumado cuatro porros seguidos, lo que realza, sin lugar a dudas, nuestra imagen ante ciudadanos y compañeros. La cosa ha evolucionado a mejor, y a mi compi le salen multitud de lagañas y yo tengo siempre la agradable sensación de tener algo metido en el ojo. Por gusto, he ido al oculista y el veredicto ha sido sequedad ocular por trabajar con ordenadores en ambiente mal ventilado. En definitiva, no tengo lágrimas y las tengo que comprar de mentira en la farmacia mientras trabaje aquí, pues lo mío incluso ha degenerado en una placentera inflamación ocular.

Y  es que en la nueva Administración del siglo XXI  no tienen  cabida los funcionarios  lloricas  y nenazas, lo que hace falta es personal que escupa en la cara al dolor, que mastique cristales, use lija como papel higiénico y se fume la Ley de Prevención de Riesgos Laborales; así que al Boletín Oficial pongo por testigo, de que jamás derramaré lágrima alguna en el ejercicio de mis funciones.


Como caído del cielo

17 Marzo, 2008

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Voy al grano: en el edificio donde estoy se ha caído un trozo de techo y ha espachurrado un monitor. Lamentablemente, no me ha sido posible fotografiar tan estimulante acontecimiento, pues la dirección ha procurado darle rápida solución al asunto y que no trascienda demasiado, pero me lo ha confirmado quien ha tenido que recoger el trozo de techo.

Esto me ha dado que pensar, ¿y si hubiera caído sobre mi cabeza?, ¿acaso hay mayor honor que morir en tu puesto aplastado por un trozo de techo, en estos tiempos tan modernos de administración electrónica?. Los sesos esparcidos sobre los expedientes, ¡qué gran oda a la dedicación!, sería una especie de mártir administrativo, incluso podría llegar a santo (San Funcionata) y haría milagros, como por ejemplo que las fotocopiadoras no atrancasen el papel, que el techo no se caiga o convertir el café en vino.