Apréciese en la foto el pedazo de impresora (tecnología punta, oiga) que tenemos en el departamento. No se trata de nanotecnología, así que dejen ya de buscar en la foto que no hay nada, era simple ironía. Y es que uno de los pocos privilegios que teníamos por aquí era una impresora ¡A COLOR!. Rápido se corrió la voz y pasó lo que tenía que pasar … apareció el gran jefe y dijo que nuestra impresora era de vital importancia para otro departamento donde ya contaban con una en blanco y negro, así que haciendo gala de nuestras grandes influencias con las alturas, ahora imprimimos en red y el otro departamento pasa a tener 2 impresoras.
Pero yo lo comprendo. Seamos realistas, era algo necesario, … esas fotos con la familia de picnic, los niños con la abuela comiendo tortilla de patatas, lucen mucho mejor a color que en blanco y negro. Así, las paredes del otro departamento rebosan glamour a espuertas, gracias a todas esas fotos de familiares oriundos de Mordor, que nuestra ex-impresora se encarga de elaborar.
Nosotros, por nuestra parte, estamos encantados con tener que ir a otros despachos cada vez que imprimos un papel, con la consiguiente cara de júbilo de los compañeros que consideran el tóner y papel como “su tessoooorooo”.

Publicado por jarto