No quiero parecer antiecologista, quizás sea cosa del cambio climático, pero el caso es que este año las dependencias administrativas están plagadas de unos pajarracos negros similares a los cuervos, pero algo más pequeños. Están por todos lados y no temen a los humanos, anidando en los sitios más insospechados, como por ejemplo en el macetón que hay a la entrada de un edificio (ver foto).
Uno deja volar la imaginación y por un momento puede sentirse protagonista de películas de culto como Los Pájaros de Hitchcock, El Cuervo, o alguna de terror gótico, …., aunque a mí realmente la que me viene a la cabeza es “Los Santos Inocentes” que es lo que más le pega a nuestra querida Administración, con los jefes haciendo de señoritos y yo como un auténtico Azarías administrativo, orinándome en las manos para que no se agrieten de darle a las teclas del ordenador. Así que, el otro día vi al grajo que salíó del nido de la entrada y se posó en el tejado, me miró fijamente, y yo no pude evitar lanzar a grito pelao: “¡Kiaaaa!, Milana Bonita, Milana Bonita”.
Evidentemente, el pájaro pasó de mí y no me hizo ni puñetero caso, pero a cambio he visto acrecentada mi envidiable reputación de tarado ante mis compañeros.

Publicado por jarto