Vísteme despacio que tengo prisa, dice el refrán y la Administración no va a ser menos. A veintipico de febrero todos los trabajadores de mi sede hemos recibido un pequeño detalle navideño consistente en una botellita de aceite de oliva acompañada de su correspondiente christmas navideño en el que el alto cargo político nos desea unas felices fiestas.
Está claro que el actual calendario romano es un despropósito y una vulgaridad total, de modo que aquí nos regimos por el calendario sumerio, que es mucho más cool. Así que, discúlpenme, que ahora tengo ir a montar el Belén. “Campana sobre campana y sobre caaampaaanauuunaaa …”
Publicado por jarto