Me acaban de comunicar un futuro traslado “provisional” por razones de obras, junto con dos compañeros más, a un despacho unipersonal. Es decir, donde cabe 1, caben 3.
Teniendo en cuenta que el término “provisional” en la Administración alcanza dimensiones desconocidas, dado que la unidad de medida del tiempo es el trienio, no quiero ni pensar lo que se me avecina: veranos idílicos con la sensación de estar en un vagón de metro en hora punta, síndrome de la clase turista sin necesidad de montar en avión, sintiéndome cual gallina de granja industrial en mi cubículo. Todo son ventajas, y la verdad es que estamos muy ilusionados, porque ahora más que nunca, los tres compañeros vamos a ser una piña, en el sentido más literal de la palabra.
7 Febrero, 2008 a las 2:44 pm
Me parece, amigo Jarto, que al blog lo deberías llamar “Desventuras en la Administración”. jajaja
Saludos Santiagueños
7 Febrero, 2008 a las 3:56 pm
El sentido del humor ayuda a sobrellevarlo, aunque cada vez me queda menos. Acabaré usando cigarros de la risa.
8 Febrero, 2008 a las 1:45 am
El roce hace el cariño. Os animo a desnudaros cuando tengais calor.
12 Febrero, 2008 a las 1:35 pm
Qué envidia!!! Desde luego como se te acumulen tantos expedientes burrocráticos como el de la foto pronto tendréis que hacer turnos para ocupar el despacho. Pa que luego digan que no optimizamos espacio!
12 Febrero, 2008 a las 3:31 pm
No sabemos qué hacer. No cabemos y tenemos que mudarnos ya. Hay encabezonamiento por parte de instancias superiores. Esto es ridículo y surrealista.
14 Febrero, 2008 a las 11:34 pm
¡Ahora entiendo lo del mérito y la capacidad! Tiene mucho mérito que trabajen tres en un despacho con capacidad para uno.
Pues nada, a seguir cumpliendo con los principios de nuestra santa Administración. Amén
5 Marzo, 2008 a las 4:00 pm
[...] complejo, pero en otro edificio) al que hemos sido trasladados recientemente. Como ya sabrán por post anteriores, no es precisamente una ubicación por la que puedan correr caballos, lo que nos lleva abrir la [...]