El otro día fui requerido para resolver una incidencia en otras dependencias y vinieron a recogerme en coche oficial. Como personaje importante que soy, enviaron un vehículo acorde con mi categoría y prestigio: un Renault 4, también conocido como 4 latas, automóvil muy popular ¡HACE 30 AÑOS!.
Me sentí como un marqués. Los pegotes de barro y las partes oxidadas le daban un toque idealmente chic. Podía notar las miradas de mis compañeros que reían de pura envidia. Y pude hacer realidad mi sueño de decir la frase “Ambrosio, dame un Ferrero Roché”.
El que el coche andara mal de frenos y casi nos estampáramos contra un árbol es un detalle nimio que no empaña esta magnífica vivencia.
Escrito por jarto